jueves, 10 de julio de 2014

ALGUNOS CONSEJOS PARA SER UN BUEN Y ÚTIL MOCHILERO




En el mundo del Trial, un "mochilero" no es una persona que lleva una mochila. Tan solo en nuestro idioma le damos, al acompañante del piloto, esta denominación tan gráfica. En otros países, al mochilero se le denomina de distintas maneras, pero en ninguno como "el que lleva la mochila".
Sí es cierto que el mochilero es aquella persona que carga con la "mochila" del piloto pero, a mi modo de ver, un MOCHILERO es mucho más que eso.

Ser mochilero de un piloto es fácil. Ser un buen mochilero, no tanto.
Existen muchos factores que hacen que la conexión piloto-mochilero funcione o no. Uno de los más básicos es que se entiendan, tanto dentro como fuera de las zonas. El trabajo de un buen mochilero no se limita tan solo al momento de la competición, sino que fuera de ella, durante el fin de semana, tiene que estar atento a una serie de cosas importantes.
La principal misión de un buen mochilero es la de descargar al piloto de todas aquellas cuestiones que no sean pilotar y concentrarse. Un piloto que quiera ser ganador tiene que concentrarse exclusivamente en el recorrido que debe hacer. Ocuparse de otras cuestiones hará que se distraiga de su principal cometido: ganar.

Xavi Ibars, ex-mochilero de Adam Raga, definió en una ocasión, a grandes rasgos, como debe ser un mochilero.

"Es importantísima la conexión entre piloto y mochilero. Si los dos no trabajan en una misma dirección y centrando sus fuerzas en un objetivo, los resultados probablemente no lleguen nunca. Tantas horas de trabajo han hecho que nos conozcamos muy bien; dentro de la zona el piloto sólo tiene oídos para su mochilero: tienes que saber transmitirle tranquilidad, indicar bien los tiempos, la colocación…".

                                                                                                       Revista Motociclismo

Un buen mochilero debe reunir una serie de condiciones, tanto técnicas como humanas, para que su cometido le sea realmente útil al piloto. En muchas competiciones, incluso de campeonato del mundo, ves trabajar a mochileros que no sabes realmente porque están allí. Es cierto que hay muchos pilotos que no disponen de uno de confianza. Aprovechan la presencia de algún compañero, o de algún familiar, para tener cerca una persona que les lleve la mochila, pero nada más. Su trabajo es valioso, porque descargan al piloto de llevar todos sus enseres, pero para llegar a lo más alto se necesita algo más.
Las principales aptitudes que debería tener un mochilero son:

1.- Conocer el reglamento del BikeTrial, como mínimo habérselo leído
2.- Haber practicado, o practicar, este deporte.
3.- Conocer la bicicleta de su piloto a la perfección y saber reparar cualquier avería
4.- Ser una persona organizada
5.- Tener un poco de psicología



Conocer el reglamento del Trial, como mínimo habérselo leído

Este primer punto es básico. Si pretendemos ayudar a un piloto a desarrollar su trabajo, lo primero y primordial es conocer el deporte que practica. Normalmente, los mochileros son personas que están metidas dentro del mundo del Trial. Padres, madres, pilotos, ex-pilotos, amigos, aficionados, ... El que más y el que menos conoce las reglas del juego pero, si queremos hacer bien nuestro trabajo, debemos conocer toda una serie de cosas, además de la tabla de penalizaciones.
En ocasiones, se cometen errores por simple desconocimiento del reglamento. Algunos de ellos pueden resultar fatales para el piloto.
Es habitual ver, en las categorías en las que no está permitido, a mochileros haciendo cola para su piloto a la entrada de la zona. Seguro que muchos mochileros no saben que esto le puede suponer a su piloto una sanción de entre 10 y 50 pies, así como llevarles la tarjeta de penalización, o la bicicleta de una zona a otra.
Conociendo el reglamento sabremos cuáles son nuestros derechos y nuestras obligaciones. Unas pocas líneas se refieren a los mochileros en el reglamento oficial de la BIU. En UCI la figura del mochilero no está contemplada. El artículo 13 habla de ellos en el punto 43.
Dice así:

- El número de mochileros por piloto es libre
- Sólo uno de los mochileros (en caso de más de uno) debe llevar un dorsal con el mismo número que el piloto.
- El mochilero que lleve el dorsal sólo podrá entrar en la zona en una situación en la que el piloto se encuentre en peligro.

En este último punto, el piloto puede ser sancionado con 10 pies de penalización.
Aunque no directamente, también se le indican ciertas prohibiciones en el punto 32 del mismo artículo.
Dice así:

- El piloto no puede recibir ninguna ayuda de sus acompañantes tales como: llevarles la tarjeta de penalización, llevarles la bicicleta a pie o en coche de una zona a otra o hacerles la cola a la entrada de la zona mientras éstos la inspeccionan. los pilotos de los grupos B & C (Minime, Benjamin, Poussin y Femina) tienen permiso para recibir la ayuda mencionada.

La verdad es que el reglamento otorga bastante libertad al mochilero. Tan solo unas simples normas hacen que su trabajo se realice de forma ordenada y controlada.

Haber practicado, o practicar, este deporte

No hay mejor manera de entender las cosas que poniéndose en la piel de los demás. Un buen mochilero, sabrá entender las reacciones de su piloto si alguna vez ha estado en su lugar, sobre una bicicleta de Trial.
El practicar, o haber practicado, Trial nos ayudará mucho a entender las acciones del piloto e, incluso, a saber anticiparnos a una reacción imprevista. Uno de los grandes problemas de los padres que hacen de mochileros de sus hijos es no saber explicarles como afrontar una zona.
Hablando con ellos, te dicen: "es que ya no se qué decirle. Yo llego hasta un punto, pero a partir de ahí ya no se más y no puedo ayudarle". A pesar de la buena voluntad que la mayoría de ellos ponen, las limitaciones técnicas son evidentes. Si has estado sobre la bici, te será mucho más fácil ver la manera de afrontar un paso, de encontrar el mejor sitio para caer de un salto o de cómo poner la rueda trasera para que no resbale al tirar.
Son habituales las discusiones entre piloto hijo y mochilero padre. El primero lo ve de una manera y el padre de otra distinta. Los dos pretenden tener la razón y discuten. Deberían darse cuenta de que esa discusión les está alejando del propósito inicial, que es acabar la prueba lo mejor posible.

Conocer la bicicleta de su piloto a la perfección y saber reparar cualquier avería

De poco le servirá al piloto un mochilero que no sepa arreglar un pinchazo o cambiar un manillar. Ya hemos dicho antes que la única misión del piloto es pilotar. Es trabajo del mochilero reparar las posibles averías que puedan surgir en una competición.
No estaría de más que el mochilero "estudiara" un poco como es la bicicleta de su piloto, que herramientas hacen falta para repararla y que recambios debería llevar encima. Al menos una vez, debería desmontar toda la bicicleta y volverla a montar, para familiarizarse con los procesos de montaje y desmontaje, así como conocer las herramientas necesarias para ello.
Muchas veces, una avería puede decidir un resultado. Es importante saberlas reparar rápidamente para no penalizar por tiempo. Afortunadamente, las bicicletas de Trial tienen muy pocas piezas y se desmontan rápidamente. Más adelante explicaré algunas técnicas para hacer las reparaciones más habituales rápidamente.



Ser una persona organizada

Este punto va un poco relacionado con el anterior. Saber lo que tienes que hacer en cada momento, y dónde está lo que necesitas, te ahorrará tiempo y preocupaciones. No es lógico tener que desmontar toda la mochila para encontrar una cámara. Hoy en día, existen mochilas con multitud de compartimentos y mochilas especiales para llevar herramientas. Vale la pena tenerlo todo a mano y poder ir a buscar lo que necesitas directamente.
También es vital ser organizado para no olvidarte de nada. Durante la competición has de estar pendiente de tu piloto, cronos, tiempos, resultados de rivales, alimentación, ... Si eres organizado, y te marcas una metodología de trabajo, al final lo harás todo sin pensar y sin olvidarte de nada.

Tener un poco de psicología

Un buen mochilero ha de ser amigo de su piloto. Es imprescindible conocerlo profesionalmente, pero fuera de las carreras el piloto es una persona, con sus alegrías, sus penas, sus anhelos y sus frustraciones. Saber el porqué de un estado de ánimo determinado puede ayudarte a dirigir sus emociones.
Un piloto puede tener un mal día, empezar una competición con un fiasco o encontrarse mal físicamente. Uno de nuestros cometidos es procurar "darle la vuelta" para que su rendimiento no se vea afectado negativamente.
Una anécdota que ilustra perfectamente este punto me ocurrió en el campeonato del mundo de 2002, en la República Checa.
César Cañas iba líder del Mundial y aquella prueba, en Kutná Hora, era la última. Dani Comas no lo había hecho mal durante las otras pruebas y los dos tenían opciones al título. En la zona dos de la primera vuelta César me dijo" Enric, no puedo más, no me aguanto".
Me quedé atónito. Nos quedaban ¡dieciocho zonas para acabar y ya no podía más!.
Le hice ver que se estaba jugando toda la temporada, que tenía que hacer un esfuerzo, que descansara cinco minutos pero que teníamos que seguir, que no podía tirar la toalla, .... Al final, le dije que yo no había hecho dos mil kilómetros para eso y que se subiera a la bici que nos quedaba mucho trial. Ganó la prueba y el campeonato del mundo.
Tener confianza con tu piloto te permite poder decirle cosas que a otra persona no podrías decirle. No es cuestión, ni mucho menos, de humillarle ni dejarle en evidencia, pero sí hacerle ver que está allí para algo y que debe dar el 100% hasta el final. El Trial es un deporte durísimo y la recompensa cuesta mucho de conseguir, más que en otros deportes

No hay comentarios:

Publicar un comentario